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La Coctelera

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De Ferias y Mercados en Gipuzkoa.

En estas fechas de fin de año aumentan el número de ferias y mercados, por lo que hemos creído interesante traer aquí unas reflexiones sobre el particular.

Así, dice el Diccionario de la Real Academia Española:

MERCADO: Contratación pública en paraje destinado al efecto y en días señalados. Sitio público destinado permanentemente o en días señalados, para vender, comprar o permutar géneros o mercancías.

FERIA: Mercado de mayor importancia que el común, en paraje público y días señalados, y también las fiestas que se celebran en tal ocasión. Paraje público en que están expuestos los animales, géneros o cosas para este mercado.

LOS MERCADOS

Los mercados nacen en Europa en la Edad Media como fenómeno unido a diversos factores:

A.- La creación de nuevos oficios, distintos a los del labrador (arrieros, comerciantes, artesanos, guerreros, etc.) que obligaban a estas gentes, no productoras de alimentos, a comprar los elementos necesarios para cubrir sus necesidades.

B.- La fundación de nuevas villas y la mejora de los caminos, que fomentó el comercio y abarataron los productos.

Mercado en La Haute-Ville, Mauleón (Zuberoa). Archivo Régnier

C.- La superación del autoabastecimiento y la producción de excedentes, que creó la necesidad de obtener un rendimiento con su comercialización.

Todo ello impulsó la creación de centros de venta e intercambio, los mercados, eligiéndose para ello lugares en los que se reunía la gente.

La importancia que tenían los mercados para la gente de nuestro mundo rural nos la muestra unos versos del gran Txirrita que recogí de boca de un anciano de Hernani (Gipuzkoa):

"Astelenian Tolosan,

asteartian Azpeitian,

asteazkenian Billafrankan,

ostegunian Hernanin,

ostiralian Legazpin,

larunbatean Zumarragan,

igandean paseatzen naiz

andregaiakin Donostin".

(lunes a Tolosa – se refiere a la feria de Tolosa,

martes a Azpetia,

miercoles a Villafranca,

jueves a Hernani,

viernes a Legazpia,

sábado a Zumarraga,

domingo a pasear

con la mujer por Donostia-San Sebastián).

Esto es, toda la semana de mercado en mercado.

LAS FERIAS

En cuanto a las ferias damos la palabra al historiador Jan Dhondt cuando habla de las peregrinaciones en la Alta Edad Media y dice1:

“El fenómeno (de las peregrinaciones) tomaba proporciones mayores, como es natural, en las ciudades que constituían la meta del peregrinaje. El número de peregrinos aumentaba, por supuesto, con ocasión del día dedicado al santo cuyas reliquias se hallaban en la ciudad: este es el origen de las ferias, que en principio sólo eran fiestas de carácter religioso y que pronto comenzaron a atraer no sólo a los peregrinos sino también a los mercaderes, que deseaban vender sus mercancías a esta insólita muchedumbre de consumidores”

Y efectivamente también en nuestra provincia de Gipuzkoa las siete grandes ferias medievales se celebraban en campas de ermitas: Nuestra Señora de los Remedios o de Larraitz (en Abastzisketa), San Juan de Iturriotz (Aia), San Valero (Arrasate-Mondragón), San Juan de Oñaz (Azpeitia), San Andrés de Elosua (hoy municipio de Bergara), Santa Lucía (Ezkioga, hoy barrio de Ezkio-Itxaso) y Lierni (Mutiloa).

Puesto de capones en la feria de Santo Tomás, en Bilbao, 21 de diciembre de 1912.

Dado que las ferias y mercados estaban tutelados por el rey, era este el que autorizaba su celebración. En las villas se permitió un mercado semanal y en el ámbito provincial se establecieron las grandes ferias anuales, como las ya citadas para Gipuzkoa.

Por exclusivo privilegio real, las ferias estaban estrictamente reglamentadas, y sus mecanismos llegaron a tal sofisticación que incluso se crearon las llamadas "letras de feria" (antecedentes de nuestras letras de cambio). La virtud de estas reuniones trascendían a los aspectos puramente materiales, pues gracias a ellas los pueblos entablaban contacto e intercambiaban conocimientos y experiencias.

En 1727 las Juntas Generales, entendiendo que no era “decoroso” que se celebraran concentraciones agropecuarias en eremitorios, ordenaron su traslado al interior de las poblaciones. Cada municipio conservó su feria, salvo Ezkioga que no pudo evitar que Urretxu le arrebatara la de Santa Lucía, la única (hoy celebrándose en Urretxu y Zumarraga) junto con la de Elosua que se mantiene aún con todo vigor, mientras las cinco restantes concentraciones fueron desaparecieron con el tiempo.

Aldeanos comprando en un puesto de cueros y abarcas, en la feria de San Blas, de Abadiano (Vizc.), 3 de febrero de 1911

Las ferias eran el lugar y el tiempo social por excelencia. A ellas bajaban caseros y pastores para vender sus mercancías y tomar contacto con la sociedad: era la ocasión de conocer el precio de las "txekorras" o terneros, el momento de enterarse quién tenía un buen semental para utilizar en el próximo cruce, de protagonizar o asistir a alguna apuesta o, simplemente, de presenciar un buen partido de pelota en el frontón del pueblo. Para los jóvenes era el momento de hacer nuevos amigos y cuando se forjaban más noviazgos.

El veterinario debía revisar el ganado y, si se terciaba, recibía algún obsequio de los más agradecidos por sus servicios durante el año. Tampoco el cura descansaba: la relajación y buen talante general de los asistentes a la feria le daban ocasión para recordar a ese joven que tenía aún pendiente su deber de confesión y comunión pascual como era su obligación, o aconsejaba mayor vigilancia a aquel vecino cuyo hijo asistía con demasiado entusiasmo a los bailes de los pueblos de la zona.

Pues bien, en las últimas semanas del año se hacían en Guipúzcoa una serie de ferias que, además de estos aspectos sociales, tenían una finalidad comercial: los "kaletarras" aprovechaban para hacer acopio de géneros alimenticios cara a las inmediatas navidades, mientras que la gente del campo pagaba en tal ocasión el arrendamiento anual de la casa y las tierras. Según la tradición, los "baserritarras" obsequiaban además al estanciero con un par de buenos capones y un celemín de alubias de la tierra. En reconocimiento, y para intercambiar impresiones sobre sus comunes intereses, el propietario les invitaba a comer en su casa. Como dice una vieja expresión popular: "No hay feria mala: lo que uno pierde, otro gana". Y, en efecto, esta es la ley de oro de toda feria, desde sus orígenes hasta nuestros días.

Puesto de cacharrería en la Plaza de la Constitución de S.S. durante la feria de Santo Tomás, 21 de diciembre de 1909

Hoy las cosas han cambiado mucho y mientras las ferias ganaderas van en decadencia, han nacido otros eventos, como las ferias gastronómicas, los días especiales dedicados a tal o cual productos (la sidra, el queso, el txitxarro, la alubia, etc.) o las ferias gastrómicas, entre muchas otras. Quien esté interesado en conocer las que se celebran en Euskadi puede acudir a la web: www.nekanet.net/ferias.

Generalmente en todas ellas se combinan la venta y exposición-concurso de productos agrícolas y ganaderos, con otros eventos, sean pruebas de deportes rurales, exhibiciones musicales, teatrales o folkloricas.

Pero a pesar de los cambios aún podemos aplicar aquel refrán castellano que decía: "Tres mujeres hacen mercado con una gallina: una que la vende, otra que la compra, y otra que mira", bien podríamos añadir hoy: "pero todas se divierten y cultivan".

Para terminar nada mejor que traer aquí aquellos versos publicados por el bertsolari Manuel Lasarte en el Diario Vasco del 18 de febrero de 1988 dedicados a la feria de Santa Lucía (13 de diciembre):

«Santa Luzi egunez

gure Zumarraga,

ikusi gabe askok

ezin dute laga.

Etxean abererik

bear baldin bada,

konfiantza osoan

joan leike ara,

aukera aurkitzea

gauza ederra da.

Batzuek basoetan

abereak azi,

gero aiek kenduta

sosak irabazi.

Dauzkanak saltzen ditu,

ez dunak erosi,

gaiñera bazkaldu ta

feria ikusi,

orrelaxe ospatu

oi da Santa Luzi».

Antxon Aguirre Sorondo, miembro de la sección de Antropología de Eusko Ikaskuntza - http://www.euskonews.com

De Ferias y Mercados en Gipuzkoa.

En estas fechas de fin de año aumentan el número de ferias y mercados, por lo que hemos creído interesante traer aquí unas reflexiones sobre el particular.

Así, dice el Diccionario de la Real Academia Española:

MERCADO: Contratación pública en paraje destinado al efecto y en días señalados. Sitio público destinado permanentemente o en días señalados, para vender, comprar o permutar géneros o mercancías.

FERIA: Mercado de mayor importancia que el común, en paraje público y días señalados, y también las fiestas que se celebran en tal ocasión. Paraje público en que están expuestos los animales, géneros o cosas para este mercado.

LOS MERCADOS

Los mercados nacen en Europa en la Edad Media como fenómeno unido a diversos factores:

A.- La creación de nuevos oficios, distintos a los del labrador (arrieros, comerciantes, artesanos, guerreros, etc.) que obligaban a estas gentes, no productoras de alimentos, a comprar los elementos necesarios para cubrir sus necesidades.

B.- La fundación de nuevas villas y la mejora de los caminos, que fomentó el comercio y abarataron los productos.

Mercado en La Haute-Ville, Mauleón (Zuberoa). Archivo Régnier

C.- La superación del autoabastecimiento y la producción de excedentes, que creó la necesidad de obtener un rendimiento con su comercialización.

Todo ello impulsó la creación de centros de venta e intercambio, los mercados, eligiéndose para ello lugares en los que se reunía la gente.

La importancia que tenían los mercados para la gente de nuestro mundo rural nos la muestra unos versos del gran Txirrita que recogí de boca de un anciano de Hernani (Gipuzkoa):

"Astelenian Tolosan,

asteartian Azpeitian,

asteazkenian Billafrankan,

ostegunian Hernanin,

ostiralian Legazpin,

larunbatean Zumarragan,

igandean paseatzen naiz

andregaiakin Donostin".

(lunes a Tolosa – se refiere a la feria de Tolosa,

martes a Azpetia,

miercoles a Villafranca,

jueves a Hernani,

viernes a Legazpia,

sábado a Zumarraga,

domingo a pasear

con la mujer por Donostia-San Sebastián).

Esto es, toda la semana de mercado en mercado.

LAS FERIAS

En cuanto a las ferias damos la palabra al historiador Jan Dhondt cuando habla de las peregrinaciones en la Alta Edad Media y dice1:

“El fenómeno (de las peregrinaciones) tomaba proporciones mayores, como es natural, en las ciudades que constituían la meta del peregrinaje. El número de peregrinos aumentaba, por supuesto, con ocasión del día dedicado al santo cuyas reliquias se hallaban en la ciudad: este es el origen de las ferias, que en principio sólo eran fiestas de carácter religioso y que pronto comenzaron a atraer no sólo a los peregrinos sino también a los mercaderes, que deseaban vender sus mercancías a esta insólita muchedumbre de consumidores”

Y efectivamente también en nuestra provincia de Gipuzkoa las siete grandes ferias medievales se celebraban en campas de ermitas: Nuestra Señora de los Remedios o de Larraitz (en Abastzisketa), San Juan de Iturriotz (Aia), San Valero (Arrasate-Mondragón), San Juan de Oñaz (Azpeitia), San Andrés de Elosua (hoy municipio de Bergara), Santa Lucía (Ezkioga, hoy barrio de Ezkio-Itxaso) y Lierni (Mutiloa).

Puesto de capones en la feria de Santo Tomás, en Bilbao, 21 de diciembre de 1912.

Dado que las ferias y mercados estaban tutelados por el rey, era este el que autorizaba su celebración. En las villas se permitió un mercado semanal y en el ámbito provincial se establecieron las grandes ferias anuales, como las ya citadas para Gipuzkoa.

Por exclusivo privilegio real, las ferias estaban estrictamente reglamentadas, y sus mecanismos llegaron a tal sofisticación que incluso se crearon las llamadas "letras de feria" (antecedentes de nuestras letras de cambio). La virtud de estas reuniones trascendían a los aspectos puramente materiales, pues gracias a ellas los pueblos entablaban contacto e intercambiaban conocimientos y experiencias.

En 1727 las Juntas Generales, entendiendo que no era “decoroso” que se celebraran concentraciones agropecuarias en eremitorios, ordenaron su traslado al interior de las poblaciones. Cada municipio conservó su feria, salvo Ezkioga que no pudo evitar que Urretxu le arrebatara la de Santa Lucía, la única (hoy celebrándose en Urretxu y Zumarraga) junto con la de Elosua que se mantiene aún con todo vigor, mientras las cinco restantes concentraciones fueron desaparecieron con el tiempo.

Aldeanos comprando en un puesto de cueros y abarcas, en la feria de San Blas, de Abadiano (Vizc.), 3 de febrero de 1911

Las ferias eran el lugar y el tiempo social por excelencia. A ellas bajaban caseros y pastores para vender sus mercancías y tomar contacto con la sociedad: era la ocasión de conocer el precio de las "txekorras" o terneros, el momento de enterarse quién tenía un buen semental para utilizar en el próximo cruce, de protagonizar o asistir a alguna apuesta o, simplemente, de presenciar un buen partido de pelota en el frontón del pueblo. Para los jóvenes era el momento de hacer nuevos amigos y cuando se forjaban más noviazgos.

El veterinario debía revisar el ganado y, si se terciaba, recibía algún obsequio de los más agradecidos por sus servicios durante el año. Tampoco el cura descansaba: la relajación y buen talante general de los asistentes a la feria le daban ocasión para recordar a ese joven que tenía aún pendiente su deber de confesión y comunión pascual como era su obligación, o aconsejaba mayor vigilancia a aquel vecino cuyo hijo asistía con demasiado entusiasmo a los bailes de los pueblos de la zona.

Pues bien, en las últimas semanas del año se hacían en Guipúzcoa una serie de ferias que, además de estos aspectos sociales, tenían una finalidad comercial: los "kaletarras" aprovechaban para hacer acopio de géneros alimenticios cara a las inmediatas navidades, mientras que la gente del campo pagaba en tal ocasión el arrendamiento anual de la casa y las tierras. Según la tradición, los "baserritarras" obsequiaban además al estanciero con un par de buenos capones y un celemín de alubias de la tierra. En reconocimiento, y para intercambiar impresiones sobre sus comunes intereses, el propietario les invitaba a comer en su casa. Como dice una vieja expresión popular: "No hay feria mala: lo que uno pierde, otro gana". Y, en efecto, esta es la ley de oro de toda feria, desde sus orígenes hasta nuestros días.

Puesto de cacharrería en la Plaza de la Constitución de S.S. durante la feria de Santo Tomás, 21 de diciembre de 1909

Hoy las cosas han cambiado mucho y mientras las ferias ganaderas van en decadencia, han nacido otros eventos, como las ferias gastronómicas, los días especiales dedicados a tal o cual productos (la sidra, el queso, el txitxarro, la alubia, etc.) o las ferias gastrómicas, entre muchas otras. Quien esté interesado en conocer las que se celebran en Euskadi puede acudir a la web: www.nekanet.net/ferias.

Generalmente en todas ellas se combinan la venta y exposición-concurso de productos agrícolas y ganaderos, con otros eventos, sean pruebas de deportes rurales, exhibiciones musicales, teatrales o folkloricas.

Pero a pesar de los cambios aún podemos aplicar aquel refrán castellano que decía: "Tres mujeres hacen mercado con una gallina: una que la vende, otra que la compra, y otra que mira", bien podríamos añadir hoy: "pero todas se divierten y cultivan".

Para terminar nada mejor que traer aquí aquellos versos publicados por el bertsolari Manuel Lasarte en el Diario Vasco del 18 de febrero de 1988 dedicados a la feria de Santa Lucía (13 de diciembre):

«Santa Luzi egunez

gure Zumarraga,

ikusi gabe askok

ezin dute laga.

Etxean abererik

bear baldin bada,

konfiantza osoan

joan leike ara,

aukera aurkitzea

gauza ederra da.

Batzuek basoetan

abereak azi,

gero aiek kenduta

sosak irabazi.

Dauzkanak saltzen ditu,

ez dunak erosi,

gaiñera bazkaldu ta

feria ikusi,

orrelaxe ospatu

oi da Santa Luzi».

Antxon Aguirre Sorondo, miembro de la sección de Antropología de Eusko Ikaskuntza - http://www.euskonews.com

Ferias y Mercados de Barcelona

Cardedeu (Vallès Oriental) Lunes

Castellbisbal (Vallés Occideental) Lunes

Sant Feliu de Llobregat (Bajo Llobregat) medieval Lunes

Gelida (Alto Penedès) Lunes

Pallejà (Bajo Llobregat) Lunes

Capellades (Anoia) Martes

El Masnou (Maresme) Martes

Gava (Bajo Llobregat) Martes

Mollet del Vallès (Vallés Oriental) Martes

Premià del Dalt (Maresme) Martes

Sant Climent de Llobregat (Bajo Llobregat) Martes

Sant Fruitós de Bages (Bages) Martes

Canet de Mar (Maresme) Miércoles

Castelldefels (Bajo Llobregat) Miércoles

Montgat (Maresme) Miércoles

Sant Celoni (Vallès Oriental) Miércoles

Terrasa (Vallès Occidental) Miércoles

Vilassar de Dalt (Maresme) Miércoles

El Prat de Llobregat (Bajo Llobregat) Jueves

Esparraguera (Bajo Llobregat) Jueves

Llagosta (Vallès Oriental) Jueves

Premià de Mar (Maresme) Jueves

Sant Joan de Vilatorrada (Bages) Jueves

Sant Sadurni d’ Anoia (Anoia) Jueves

Miércoles Vilassar de Mar (Maresme) Jueves

Aiguafreda (Vallès Oriental) Viernes

Alella (Maresme) Viernes

Caldes d’Estrac o Caldetes (Maresme) Viernes

Cerdanyola del Vallès (Vallès Occidental) Viernes

Olesa de Montserrat (Bajo Llobregat) Viernes

Roca del Vallès (Vallès Oriental) Viernes

Sant Andreu de Llavanares (Maresme) Viernes

Sant Pol de Mar (Maresme) Viernes

Tona (Osona) Viernes

Arenys de Mar (Maresme) Sábados

Calella (Maresme) Sábados

Castellterçol (Vallès Oriental) Sábados

Martorell (Bajo Llobregat) Sábados

Sallent (Bages) Sábados

Sitges (Garraf) Sábados

Villafranca del Penedès (Alto Penedès) Sábados

LOS AUTÓNOMOS RECLAMAN AL GOBIERNO QUE LES EXIMA DE PAGAR A LAS CÁMARAS (LA VOZ DE GALICIA, 16 DE NOVIEMBRE DE 2006)

La Unión de Profesionales electorales para que se pueda y Trabajadores Autónomos (UPTA) pedirá urgentemente al Gobierno central la modificación de la ley de bases que regula las cámaras de comercio para que se suprima la cuota que estos profesionales tienen que abonar obligatoriamente. El colectivo ya formalizó esta propuesta hace ahora un año, cuando celebró su congreso, pero en vista del resultado obtenido ha decidido volver a la carga. Reclama la eliminación de la cuota para las personas físicas que ejercen una actividad económica por cuenta propia(2,1 millones ciudadanos en España), y para más del 90% de las empresas con actividad.

UPTA denuncia que las cá maras se han convertido en las entidades más obsoletas e ineficaces de todo el entramado institucional. Sin embargo, se muestra partidaria de aceptar la participación voluntaria de sus afiliados en los procesos electorales para que se pueda defender la correcta utilización de la cantidad de fondos públicos que reciben estas instituciones.

Las relaciones entre el colectivo de autónomos y las entidades camerales no pasan por el mejor momento. El proyecto de ley que regula el Estatuto del Trabajador Autónomo, promovida por el Gobierno y por este colectivo, reconoce nuevos derechos a estos trabajadores (cotizar por paro, por ejemplo). UPTA denuncia que esta iniciativa no ha contado con el respaldo del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, que lidera el ex ministro socialista Javier Gómez Navarro.

Según esta organización, las en cámaras creen que antes de elaborar un estatuto del autónomo debería pergeñarse un marco igual para la empresa. Al margen de esta polémica, el secretario general de UPTA Galicia, Eduardo Abad Sabarís, argumenta que las propuestas del colectivo que representa están llenas de lógica y sensatez. «Las cámaras nunca han hecho nada por nosotros. Los servicios que prestan también los damos nosotros. Tenemos cursos, formación, asesoramiento... ¿Por qué tenemos que pagar una cuota obligatoria por nada», se pregunta.

Presión política

Este pequeño empresario advierte de que la supresión de este pago es un asunto muy complejo. Según explica, las cámaras son entidades de derecho público reguladas por ley. «Ante esta situación, la única alternativa que nos queda es ejercer presión política al Gobierno», aclara.

Los autónomos apelan al argumento de que la cuota obligatoria contraviene el derecho a la libre asociación, lo que coloca a las cámaras en una situación «de anacronismo impropia para los tiempos que corren». «Nosotros reclamamos que se modernicen y para eso es indispensable la afiliación voluntaria», añade Abad Sabarís. Los autónomos de otras autonomías también han reaccionado con dureza contra el modelo vigente.

Koldo Méndez, secretario general de UPTA del País Vasco, afirma que el colectivo de pequeños profesionales ve el pago obligatorio «como una agresión» porque se trata de «financiar algo que no aporta absolutamente nada».

Las nueve instituciones camerales que hay en Galicia recaudan al año nueve millones de euros en cuotas, y manejan un presupuesto que asciende al doble, dadas las subvenciones públicas que reciben. Según los datos recabados por este periódico en las entidades, durante el 2006 sus gastos de personal se llevarán unos seis millones de euros, frente a los tres que se destinarán a tareas de comercio exterior. Es decir, que las cámaras gastan más en la burocracia interna que en financiar la internacionalización de las empresas, una de las misiones para las que están operativas.

INDUSTRIA ESTUDIA EXIMIR A PYMES Y AUTÓNOMOS DE PAGAR A LAS CÁMARAS (LA VOZ DE GALICIA, 22 DE NOVIEMBRE DE 2006)

El 80% de los autónomos no se sienten identificados con las cámaras de comercio. En el fondo de sus quejas está la tasa cameral, cuya abolición, solicitada por escrito al Gobierno, podría no estar tan lejos.

De momento, el Ejecutivo ya se plantea la posibilidad de reformar el pago de la cuota. «En ningún momento se piensa en eliminada, pero sí se barajan ideas para que el abono deje de ser obligatorio», explican fuentes parlamentarias.

La idea con la que trabaja el Gobierno sería introducir la modificación correspondiente en la Ley de Cámaras de Comercio mediante un decreto. Pero que nadie eche las campanas al vuelo. Las mismas fuentes aclaran que la cosa va para largo. «De momento, sólo están dando pasos en el campo de las ideas», advierten.

Y es que el Ejecutivo de Zapatero tendrá que moverse en este asunto con pies de plomo para no herir susceptibilidades en la cúpula de las cámaras de comercio que preside Javier Gómez-Navarro, ex ministro de Comercio socialista.

El modelo que eximida a los autónomos de pagar la cuota estaría inspirado en el seguido para la supresión del IAE. De modo que la obligatoriedad se limitaría a las grandes empresas que, en teoría, son las que se benefician en mayor medida de las misiones comerciales, aunque no todas acceden a ellas. Según esta fórmula, quedarían exentos del pago los pequeños negocios.

«A día de hoy no hay nada sobre el papel, pero no cabe duda de que es una medida que parte de la lógica», admite Manel Más portavoz socialista de Comercio en el Congreso.

Los trabajadores por cuenta propia. por su parte, advierten de que la supresión de la cuota es su prioridad, tras la aprobación de la Ley del Estatuto del Autónomo. «Las cámaras no representan a los autónomos, defienden a la gran empresa. No queremos pagar la cuota cameral», insistió ayer en Vigo Eduardo Abad, secretario general de UPTA (Unión de Profesionales Traballadores Autónomos).

Esta negativa a pagar la tasa es lo que ha llevado a un empresario a pleitear durante nueve años contra la Cámara de Comercio de Madrid hasta que el Tribunal Constitucional reconoció el pasado mes de octubre su derecho a no asociarse a la entidad. El Constitucional corrige una primera sentencia de la -sala de lo contencioso- administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, favorable a la Cámara de Comercio de Madrid en la que se le obligaba a pertenecer a ella.

Entidades camerales y patronal incrementan la burocracia en las misiones internacionales

La patronal y las cámaras de comercio suscribieron ayer en Madrid un acuerdo de colaboración en el ámbito de la internacionalización de las empresas. En virtud de este pacto, las entidades camerales y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) organizarán de forma conjunta los actos y las delegaciones empresariales en los viajes de Estado y en las visitas de personalidades extranjeras a España.

Cuando se celebren este tipo de eventos, la patronal y las corporaciones promoverán una delegación conjunta o un solo acto institucional. Pero para hacer esto, las cámaras y la CEOE han decidido incrementar aún más la burocracia que rodea a todo este proceso con la .creación de una comisión que se encargará de establecer, de forma consensuada, las líneas directrices y los acuerdos de colaboración.

En ese nuevo grupo de trabajo habrá seis miembros: por parte de las cámaras estarán un vicepresidente, el director general y el director de relaciones internacionales del consejo superior; en representación de la patronal formarán parte de la comisión el vicepresidente de la CEOE, su secretario general y el director de relaciones internacionales.

Hasta ahora, las cámaras y las organizaciones empresariales se han disputado la organización de misiones comerciales en viajes de Estado. Durante la época en que Aznar fue presidente, las entidades camerales eran las que se encargaban de estos trabajos. Pero la llegada de Zapatero al poder en marzo del 2004 supuso un cambio de rumbo. Entonces ostentaba la presidencia de las cámaras un hombre afín al PP, José Manuel Fernández Norniella, y el Ejecutivo socialista decidió darle el poder de organización de las misiones a la patronal.

La llegada de Javier Gómez Navarro (ex ministro socialista) a la presidencia del consejo superior propició un nuevo giro que devolvió la competencia a estas corporaciones de derecho público. Ahora, las cámaras y la patronal han decidido repartirse la tarta y evitar así enfrentamientos.

*VIDEO* ESTE VIDEO ES DE COÑA PERO HAY MUCHOS ILEGALES QUE LO HACEN REALIDAD


http://www.youtube.com/watch?v=rHG-YeYNCNU

*VIDEO* EL TERROR EN PONTEVEDRA


http://www.youtube.com/watch?v=mGzc1Mqajbk"